TELAS AL VIENTO

TELAS AL VIENTO

 La capacidad de reinventarse.

                                                                                                                 

         “Se dice, y acaso se cree, que la libertad consiste en dejar crecer , no en ponerla rodrigones ni guías, ni obstáculos, en no podarla obligándola a que tome ésta u otra forma; en dejarla que arroje por sí y sin coacción alguna sus brotes, sus hojas y sus flores y la libertad no está en el follaje, sino en las raíces y de nada sirve dejar al árbol libre la copa y abiertos de par en par los caminos del cielo, si sus raíces se encuentran, al poco de crecer, con dura roca impenetrable, seca y árida o con tierra de muerte.”

                                                                                                                Unamuno.

        Conocimiento y formación garantizan la libertad del individuo.  Para poder elegir hay que conocer. Y aunque cada uno elige lo que es, no lo que tiene o lo que quiere y toda elección conlleva una renuncia, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.

          La misión del cerebro consiste en garantizar la supervivencia del organismo, razón por la cual, en muchos casos nos engaña. Lo reconozcamos o no, el inconsciente domina y determina muchas de nuestros comportamientos, condicionando nuestras decisiones, basadas no en el razonamiento, sino en la intuición y delimitando, por consiguiente, nuestra libertad.

            La realidad externa nunca es objetiva, sino, más bien, constituye una creación subjetiva.

Arrastramos una carga genética innata que nos condiciona y es imposible modificar. Podemos cambiar pequeñas cosas, pero no lo esencial. Aparte de estos condicionamientos, el hombre está determinado por sus miedos, miedos que lo limitan hasta el punto de etiquetar como imposible aquello en lo que teme fracasar.

              “El miedo nos limita, es una sombra que lo destruye todo, nuestro amor, nuestros sentimientos, nuestra felicidad, nuestro ser mismo”

                                                                                                             Elisabeth Kúbler.

            El fracasado no concibe sus errores como experiencias, sino, como incapacidades. Y la frustración en la infancia, que consideramos tan nociva para el bienestar emocional de los niños, es esencial para saber vivir. Siempre es mejor obrar que mirar, ser el protagonista de un error que el espectador de un éxito. Vivir es aprender y aprender, experimentar.

             En nuestro entorno existen algunas personas que, condicionadas por su formación e inteligencia, hablan sobre ideas, otras sobre hechos, muchas  sobre sucesos y la mayoría sobre las vidas ajenas. Huir de los problemas que la vida te tiene reservado se hace más fácil cuando vas decidiendo quien ya no quieres ser. No obstante, nos hemos apartado demasiado de la verdadera inteligencia, cuyo interés no está en castigarse continuamente a si misma. La vida, como decía Anais Nin, se encoge y se expande en proporción al valor que uno tiene. Por esta razón, para que surja lo posible es preciso intentar, una y otra vez, lo imposible. (Herman Hesse)

          El arte es la máxima expresión del ser humano y constituye una lucha contra la subordinación de la moral y en favor de la libertad.  Para que exista como tal, el artista, llevado por un estado de excitabilidad y embriaguez, se comunica con el universo a través de su mente y aprehende lo esencial de la Naturaleza. Como el árbol que decidió viajar y cuando consiguió deprenderse de la tierra, se dio cuenta que sus ramas eran raíces del cielo.  De igual manera, el artista, integrado en el universo sin renunciar a su individualidad, se transforma ante la percepción y es su capacidad para dar forma a la idea lo que le transforma en creador. “Somos aquello que creemos”

          La Fundación Merayo, sita en Santibáñez del Porma (León), desde  Junio  y hasta el treinta y uno de Octubre reúne obras de setenta y nueve creadores que consideran la vida como un camino hacia sí mismos y que rebelan, a través de sus obras, el deseo de ser más a través de esa razón vital que les une: su capacidad para reinventarse. La  constante es el cambio,  como el agua que vence sobre todo porque se adapta a todo. (Lao Tse)

        Noemí Álvarez, Julián Álvarez, Adolfo Álvarez, Víctor Alves, Amancio, Roser Arcarons, Amable Arias, Elizabeth Arumi, José Carlos Balanza, Amaya Barahona, Laszlo Bartha, Dolors Bosch, Encarna Campesino, Ángel Cantero, Mónica Capdepadros, Gustavo Carbo Berthold, José Luis Casas, Castorina, Carlos Cuenllas, Prado de Fata, Antonia de Lora, Herminia de Lucas, Beatriz del Río, Mayte Diz, Carmen Díez, Benito Escarpizo, Tránsito Esteban, Lourdes Fisa, José Antonio Fondevilla, Pilar Fornes, Pepe Fuentes, Julia G. Liébana, Teresa Gancedo, Carmen García, María Guerras, Mariano Gutiérrez, Enrique Guzpeña, Isidro Hernández, Carmen Ibarra, Manuel Jular, Nobuko Kihira, Araceli Larram, Olga Llamas, Modesto Llamas, Maiko Maeda, Ángela Merayo, Fausto Minestrini, Marta Montcada, Joan Montcada, John Morrison, Fiona Morrison, Gemma Navarro, Roser Oduber, José Luis Pascual, Ana Cristina Pastrana, Adela Pérez, Jonás Pérez, Enrique Pinín, Rosa Puig, Meggie Pujols, Begoña Ramos, Vegonha Rodríguez, Jordi Rodríguez Amat, José Luis Rodríguez, Concha Saenz, Esther Santás, Sofía Sanz, Sendo, Camino Sierra, Solaguren, Seve Trapiello, Juan Carlos Uriarte, Alfons Valdés, Gustavo Vega, María Odile Velá, Dolors Ventás, Dora Vindel, Karlos Viuda, Bernd Zimmermann.

          “Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa. Tal como es tu deseo es tu voluntad. Tal como es tu voluntad, son tus actos. Tal como son tus actos, es tu destino.”

                                                                                                                         Brihadaranyaka Upanishad.

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