INHAERENS de José Ramón Lozano

LOZANO, JOSÉ RAMON- OBRA

           “El ser humano es una síntesis de lo temporal y lo eterno, de lo finito y lo infinito.”

                                                                                                         Soren Kierkegaard

              Todo hombre lleva dentro de sí un lobo y un cordero. Sólo hay que darle un poder extraordinario a un hombre ordinario para que se convierta en un depredador.

             Así como la muerte es inherente a la vida, el cuerpo y el alma son parte intrínseca del ser humano.  El instinto y la razón, lo temporal y lo eterno, la materia y el espíritu, lo finito y lo infinito es lo que nos define y diferencia de los animales. En muchos casos, llevados por la soberbia,  nos erigimos en dioses y nuestra violencia está por encima del sentido común.

              “La crueldad es uno de los placeres antiguos de la humanidad”

                                                                                                Federico Nietzsche

              INHAERENS: una muestra de lo que somos y sentimos, del animal y el ángel que escondemos, de nuestros deseos y frustraciones, de nuestra impotencia ante la vida, de la lucha por sobrevivir, de la resistencia ante el dolor, de las mentiras que arrastramos, de las justificaciones que inventamos, del miedo que nos impide ser libres.

             INHAERENS, la exposición que nos ofrece José Ramón Lozano en la sala Ángel Cantero hasta finales del mes de febrero. En esta muestra el artista se sirve del gran formato para representar, a través de retratos, las emociones que esconde el ser humano y su incertidumbre ante ese futuro que le espera. Color y fuerza expresiva se aúnan en la construcción de unos rostros singulares, donde la mirada es el hilo conductor entre la obra y el espectador, una mirada que más que arrastrar un pasado, augura un futuro incierto.

             “Podemos tener todos los medios de comunicación del mundo, pero nada, absolutamente nada, sustituye la mirada del ser humano”.

                                                                                                                                                                                                                                                     P. Coelho

               Todos estamos ciegos, ciegos que pueden ver, pero que no miran. Vivimos en una sociedad enferma, aquejada por una crisis, pero no sólo material, sino también de principios. Superaremos la primera porque es cíclica, la segunda la obviaremos, porque, como decía Ortega y Gasset, nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión.

              ¿Inadaptados sociales? Sería bueno que tuviéramos menos miedo al juicio ajeno, porque  no es signo de salubridad estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma como la nuestra. José Ramón Lozano deja que nos penetre el perfume del dolor hasta la médula, que nos duela el cuchillo que cruza por sus retratos y desvanece su carne efímera para mantener la mirada incólume, la misma que nos atrapa, nos envuelve, intimida y como un espejo, nos devuelve esa imagen que no queremos ver. Explorador de emociones, su obra se erige como un móvil entre el sujeto y la eternidad.

               A veces se tilda como locura la actitud discordante de un ser humano. Y nos erigimos en jueces implacables sin tener en consideración el dolor que se esconde en ese rostro, la desesperación que brilla en su mirada, la incapacidad de su voluntad para asumir y aceptar la vida.

              “Muéstreme un Ser Humano  sano y yo lo curaré para Usted”

                                                                                                  Carl Jung

              Se dice que el hombre es un animal social, pero… ¿Por qué razón? ¿Somos sociables por amor a nuestros semejantes, porque no nos soportamos a nosotros mismos, por igualarnos a los otros para sentirnos más fuertes, o por miedo a esa sociedad? En beneficio del bien común, los gobiernos cometen autenticas atrocidades. Y nadie les tilda de locos. ¿La gente está loca?  No, la gente está manipulada.  José Luis Sampedro

                INHAERENS es una exposición donde José Ramón Lozano, a través del color, la estética y un gran dominio técnico, nos muestra el día después en esas pupilas que nos hacen enmudecer.

             Si el espejo refleja nuestro rostro, la obra es el espejo del pintor. José Ramón Lozano nos convulsiona con sus imágenes, nos asalta con la violencia del color, nos seduce, nos ataca, nos redime. Estamos frente a un artista intrépido, valiente, sin miedo al riesgo, buen conocedor del oficio, un espíritu grande que se niega a ser espectador de la vida y que te engancha a través de su obra con una fuerza capaz de cambiar nuestras emociones, de adueñarse de nuestro ser más allá de su contemplación, de despertar en nosotros sentimientos muertos, de arrastrarnos a los confines donde se pierde el contenido para quedarse con la esencia.

¿Cómo lo hace?  A través de su mirada.

                               “Los ojos son el punto donde se mezclan alma y cuerpo.”

                                                                                             Friedrich Hebbel

 

 

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